Diario Independiente Digital & COMUNICACIÓN

04 enero 2006

Sobre la veracidad informativa

El Parlamento catalán aprobó el pasado mes de Diciembre la ley audiovisual de Cataluña que otorga al CAC (Consejo Audiovisual de Cataluña) lassorprendentes prerrogativas de decidir qué información es veraz y cual no lo es.El CAC se erige así en un peligroso tribunal ordinario, presidido por el PSC y manejado por el tripartito en su conjunto, para determinar laveracidad de las informaciones y sancionar a discreción al que no se ajustea los parámetros morales impuestos, al estilo de los viejos tribunales de honor - expresamente prohibidos en la Constitución Española - o los nuevosConsejos de la Información que ha propuesto Izquierda Unida para el Estatutodel Periodista.Esta aprobación es una tentación próxima para el Gobierno del Estado, no dudamos en que en un corto período de tiempo intentará imponer una leyparecida en el ámbito de todo el Estado.
Como presidente de una asociaciónde prensa puedo afirmar que con estas leyes la profesión periodística sufre un duro golpe, porque causará rechazo mayoritario entre los profesionales yserá muy difícil explicar, con este precedente, que es imprescindiblearbitrar mecanismos para la regulación moral, a pesar del CAC, del tripartito catalán, del gobierno español y de cuantos no tengan reparoalguno en instrumentalizar la ética al servicio de sus propios interesespolíticos.

JD Mez Madrid
Girona

27 diciembre 2005

Manipulación de TVE en la "Expaña" de Rodríguez

El lema de la "campaña informativa" del PSOE debería ser "Expaña, de mal en peor". Y es que con Rodríguez les va a España de mal en peor, o mejor a lo que puede quedar de España, esto que algunos llaman "Expaña". Eso si a los Rodríguez, Carod, Montilla, Maragall y demás del nacional socialismo hispano les va bien, y tanto que cogobiernan los que están a favor de la Constitución con los que la odian, y es que el afán de poder, las cuantas corrientes bien engrasadas une mucho, ¿verdad?, por que ideología, ideología, en común odio a la calidad de vida y libertad de los ciudadanos, que si se acostumbran a lo bueno: esto de elegir buena sanidad, medicina, servicios, etc, ya no los votarían.

TVE manipula más y con más intensidad que en tiempos de Urdaci. Han hecho bueno al navarro que además escribe libros de éxito y mantenían los informativos de TVE como los primeros en audiencia. Ahora, con Rodríguez TVE también "va de mal en peor", tal vez por el efecto Rodríguez.

Ahora los protavoces del Presidente Rodríguez de TVE, esta vez han ocultado las declaraciones de Tony Blair en las que señala a España como la gran perdedora en la reciente cumbre de la Unión Europea. Tony Blair ha señalado que Irlanda y España pierden más dinero que el Reino Unido y que prácticamente quedan de contribuyentes netos en lugar de ser grandes receptores de los fondos europeos.

Con estas manipulaciones de en TVE de Caffarel y Llorente sirven a un gobierno que miente una vez si y la otra también, Y esto con mentiras ya tan evidentes e indiscutibles como censurar al presidente de la Unión Europea en este semestre, que es Tony Blair. Los funcionarios y cargos del Rodríguez y sus millonarios apoyos no notarán en sus cuentas corrientes los resultados de estas nefastas negociaciones de los gafes Rodríguez y Moratinos, los demás si.

Ana M. Becerra
Granada

09 diciembre 2005

La COPE y el caballo para huir

"Al que dice la verdad, regálale un caballo: lo necesitará para huir", al decir de un proverbio árabe. Y a los chicos de la Cope les está pasando esto. Con ellos me solidarizo, pues siempre he defendido la libertad, caiga quién caiga. Si sus informaciones fuesen falsas sus adversarios las convertirían en un hazmerreír. Pero ahora la cadena Cope es la voz de los sin voz, y la Cope son los millones de radioyentes que la siguen día a día con entusiasmo.

Gracias a la Cope muchos saben de temas que otros medios eluden, la darle más importancia a otros temas o por que optan por ponerse del lado del poderoso o por razones de sectarismo o torpeza. Por la Cope desfilan las gentes del Foro de Ermua, los del Carmelo, los agricultores, los militantes jubilados del PP detenidos injustamente por la imaginaria agresión a Bono, los castellanohablantes de Cataluña, los disidentes encarcelados de Cuba, y todos aquellos ciudadanos desprotegidos por el el desprecio a las libertades y calidad de vida del régimen del presidente Rodríguez, Carod Rovira, Ibarretche.

Curiosamente donde más falta de libertad se da en Europa es donde con más ensañamiento se desea silenciar a la Cope, que es silenciar a los sin voz de lugares tan entrañables como Cataluña o País Vasco, muy próspero en economía pero con lamentable déficit de libertades. Pero estos liberticidas, socios de Rodríguez, tan envalentonados están que ya agreden a la Cope en las misma capital de España o en Barcelona.

En otras ocasiones me he solidarizado con otros agredidos, hoy yo me solidarizo con la Cope, la animo a que sigan dejando hablar a los del Carmelo, a los perseguidos por los del régimen de Rodríguez y sus circunstanciales aliados.

Exijo al presidente Rodríguez a que rectifique. Que Rodríguez pare y condene estas agresiones a la libertad de expresión. Que a los ciudadanos humildes, de la ideología que seamos, los que nos queda en la democracia, para defendernos de los poderosos de un signo o de otro son los medios de comunicación. Animo a muchos a que lean a Alexis de Tocqueville, para que comprendan el esencial papel de la libertad de pensamiento, la libertad de expresión, la de educación, en aras de una vigorosa salud de nuestra democracia. No tengan miedo a pensar y reflexionar cuando los demás discrepan de uno. ¡Viva la libertad!

Las grandes estrellas de la Cope, como César Vidal, Federico Jiménez Losantos, Pío Moa, Cristina López, Ignacio Villa, Rubio, etc, van a seguir en primera plana, con Cope o sin Cope, pues ya han demostrado que el poder no los amedrentra. Si Rodríguez o Montilla o Carod o Pujol o demás liberticidas nos lo han acallado, nadie los va a acallar. Y menos con Internet y las radio Pirenaicas que se formarían.

Marcos Gutiérrez Sanjuán
Granada

05 diciembre 2005

El presidente de Intereconomía responde a las mentiras del grupo Prisa

DID.- "Desde hace varios días, la cadena Ser y el diario El País vienen haciendo afirmaciones respecto a algún comportamiento de este grupo y de su presidente sobre un asunto que hace referencia a esa vieja historia de Tamayo y Sáez. Y he intentado hace unos minutos entrar en directo ante una cascada y una retahíla verdaderamente increíble de mentiras y de manipulaciones expresada en un programa de la cadena Ser cuyo director me parece que se apellida Blanco y el nombre del programa lo desconozco.

Y he llamado porque me parecía que es una cadena que teóricamente alardea de comportamientos democráticos y entendía que nos iban a dar la posibilidad de rectificar lo que entendemos que son absolutas mentiras. Luego me he dirigido a la web de la cadena Ser y he visto que ellos repican -lo hacen con mucha eficacia-, repican lo que dicen las propias ondas. Afirman textualmente en la web que empresarios afines al PP hicieron la campaña electoral a Tamayo.Comenzaron hace un par de días diciendo que nosotros habíamos contratado a una persona que efectivamente dio escolta a los diputados, ya ex diputados, Tamayo y Sáez. A partir de ahí han tejido una especie de ovillo muy curioso. La verdad es que al principio no me interesé mucho por el asunto. Nosotros pedimos una persona especialista en temas de seguridad que nos hiciera una auditoría de seguridad y nos hiciera un presupuesto, y en ese estadio de cosas estamos.

No hemos contratado a la persona que dicen que hemos contratado, con lo cual empiezan ya falseando la realidad con esa cuestión. Pero luego dicen un montón de falsedades y de mentiras. Pueden repetirlas muchas veces a lo largo del día, incluso pagar a mucha gente para que las vaya comentando, pero no por eso dejan de ser mentiras. Y como ellos no me han dado la oportunidad de darles una explicación en directo, me han negado la posibilidad de negarlo después de estar todo el día metiéndose con este grupo, pues vamos a utilizar nuestros propios medios y también las acciones legales pertinentes para que ellos sepan que no se puede mentir impunemente y que todas esas personas que de buena fe están escuchando la cadena Ser, pensando que están escuchando a personas razonables, serias y honestas, bueno, pues que sepan que en este momento están comentando una auténtica iniquidad y están falseando la realidad. Entremos en el asunto.

Se dirigen a mí siempre como ex diputado del PP, es decir, mi condición de empresario, mi condición de periodista y mi condición de abogado, que lo soy, es decir, creo que soy un ciudadano más que se comporta normalmente como cualquier ciudadano. Ellos me significan como diputado del PP, lo cual es cierto, yo estuve siete años en el Parlamento de Cataluña y en el año 1997 me di de baja en el PP. Ya no he sido más diputado, ya no he sido más cargo público y no tengo ninguna relación con el PP salvo la amistad o afinidad con algunas personas que están en ese partido. ¿A partir de ahí qué construyen? Bueno, pues que un ex diputado del PP, mi estigma, ha sido uno de los más beneficiados por el PP de Madrid, de quien dicen que ha contratado al escolta José Antonio Expósito. Pues no lo ha contratado. No lo hemos contratado.

Miren ustedes qué lástima. Este grupo de comunicación no ha contratado ni tiene ningún contrato con el señor Expósito. Este grupo de comunicación no ha sido uno de los más beneficiados por el gobierno de la Comunidad de Madrid. De 49 licencias de Televisión Digital Terrestre, este grupo de comunicación ha tenido una. Nosotros no hemos hecho alusión a que al señor Polanco o al señor Cebrián les han abierto la Cuatro, les han regalado no sé a precio de mercado (cuánto) vale la Cuatro, no sé, pueden ser mil millones de euros.

En las distintas concesiones de FM en Cantabria el señor Polanco y el señor Cebrián han tenido las cuatro mejores concesiones de Frecuencia Modulada. En las recientes concesiones de Andalucía, la mayor parte de concesiones de FM las tienen Polanco y Cebrián. Esta emisora que tanta gente escucha en España y tanta gente respeta (Radio Intereconomía), nuestros oyentes tienen que saber que se ha formado a base de comprar frecuencias o de alquilarlas, pero no ha recibido ni una sola concesión de FM en toda España. Ni una sola, ni de un gobierno del PSOE ni de un gobierno del PP.

Por lo tanto, decir que nosotros hemos sido uno de los grupos más beneficiados por el PP en Madrid también es una falsedad, porque hay grupos que han recibido siete licencias, cinco licencias. Nosotros hemos recibido una. Es verdad que nosotros teníamos una participación en Libertad Digital, participación que vendimos obligatoriamente por imperativo legal. Y además ellos mencionan que yo soy consejero de Liberta Digital, cosa que también es falsa. He dejado de pertenecer, yo creo que hace un mes, al consejo de Libertad Digital, lo cual implica que tienen que actualizar su información. Además de eso, dicen que el grupo Intereconomía, y eso está también en la web y lo acabo de escuchar en la cadena Ser, pagó los anuncios de radio y televisión de Eduardo Tamayo para la campaña electoral regional de Madrid 2003.

Esta información, como las anteriores, es falsa y la aportaremos también cuando vayamos a los tribunales para que estos señores que hacen esta información tan manipulada y tan tendenciosa tengan que retractarse. Nosotros disponemos de la factura número 010309160 emitida al cliente Nuevo Socialismo, como se emitieron facturas a otros partidos que hicieron publicidad institucional en la campaña electoral, emitida en torno al 12 de octubre si no tengo mala información, y en esa factura están desglosados 1.800 euros en concepto de diseño y grabación de las cuñas publicitarias y 9.900 euros por la emisión de dichas cuñas.

Grupo Intereconomía dispone de la factura y de los certificados de emisión y están a disposición también de la cadena Ser, aunque entendemos que a ellos la realidad no les va a estropear un buen titular. Nosotros ignoramos el importe de la facturación que hizo el grupo Prisa en su conjunto y la cadena Ser al PSOE en esa campaña en particular. No sabemos cuánto le facturó por publicidad institucional. Lo que sí les puedo decir es que nosotros, siempre que hay campañas institucionales, campañas electorales, evidentemente emitimos las cuñas que nos piden los partidos políticos -los que quieran anunciarse en esta casa- y producimos las cuñas que nos piden que produzcamos. La cadena Ser me consta, seguramente con mucha más intensidad que nosotros, es decir, ellos producen facturas muchísimos más importantes específicamente también al PSOE en Madrid.

Pero hay que aclararlo muy bien, nosotros no pagamos la campaña al señor Tamayo. El grupo Prisa afirma también, y eso está en la web de la cadena Ser, que José Antonio Expósito, esta persona que es experta en temas de seguridad y que fue escolta, etcétera, que esta persona había dicho que el coger de Julio Ariza había participado en la protección de los diputados socialistas regionales Sáez y Tamayo. Muy bien, pues le hemos preguntado a este señor Expósito si es verdad eso. Y nos ha dicho que no, que es rigurosamente falso. Es más. Yo se lo he preguntado a mi chófer y resulta que mi chófer y este señor jamás han tenido relación profesional. Y desde luego aportaremos también ese testimonio al juez para demostrar que la cadena Ser miente. Además de que no permitir que alguien se defienda -lo cual es duro especialmente para los oyentes de la Ser- es verdaderamente triste. Fíjense cómo acaba la cadena Ser, que es una empresa 'objetiva e independiente'. Finaliza sus informaciones afirmando que Julio Ariza controla un grupo de medios ultraderechista, como los semanarios Época o ALBA, vinculados a sectores ultraconservadores de la Conferencia Episcopal. Bueno, pues también se lo voy a aclarar por si les puede interesar.

Nosotros no tenemos ninguna relación con la Conferencia Episcopal. Ni la hemos tenido ni la tenemos. Ninguna. Respecto a ser ultraderechista o no, yo he sido diputado del PP, que es un partido constitucional. En mi juventud pertenecí a las juventudes liberales de Joaquín Garrigues, mientras el señor Cebrián era director de informativos del último gobierno de Franco. Cuando el señor Polanco seguía militando en el frente de juventudes, yo era un chaval y posteriormente me encarrilaba con las juventudes liberales. Así que el tema de la ultraderecha, yo que la gente de la cadena Ser me lo haría revisar seriamente. Si cada vez que en esta empresa hablemos de la cadena Ser o de El País o de los medios del grupo Prisa nos referimos a ellos como medios franquistas no estaríamos diciendo algo menos cierto que lo que ellos están diciendo de nosotros.

Es más, nosotros actuaríamos con más solvencia y rigor que cuando ellos afirman que somos un medio ultraderechista. Nosotros nos reservamos las acciones legales pertinentes. Para desmontar esta trama, que cuando se vean los resultados, la gente tendrá que juzgar. Al señor Expósito le hemos preguntado acerca del asunto y nos hemos quedado muy sorprendidos. Hemos visto que al señor Expósito lo estaba defendiendo el abogado del marido de la señor Ruth Porta. El marido de la señora Porta, el señor Enrique Benedicto, que tiene diversas inmobiliarias. Resulta que le encasqueta a este pobre hombre (José Antonio E.), que ha actuado de buena fe, le encasqueta al abogado de Ruth Porta. Bueno, ya tendremos oportunidad de hablar de eso y de muchas otras cosas. Porque la cadena Ser -aparte de inventarse noticias sobre terroristas suicidas, que por cierto habían confirmado a través de tres fuentes diferentes- parece que se está inventando más cosas. Yo les recomendaría que desde estos micrófonos hiciesen un modelo de periodismo diferente, que apuesten por la verdad, la seriedad, por respetar a sus oyentes, que lo que están haciendo es engañar a sus oyentes, es mentirles. Y eso es ofensivo, aparte de que los tribunales tendrán que decidir si constituye algo más que una ofensa".

03 diciembre 2005

Escribe para DID el productor del Documental de Doña Letizia para Telecinco

Mírame

Allí donde está atrae todas las miradas. Ella es así. Le encanta llamar la atención, hablar de sí misma y hacer que los demás hablemos de ella. Nació para ser el centro de atención y lo ha conseguido. Guste o no guste, ante ella nadie queda indiferente. Y a pesar de tener fama de tonta, yo diría que es muy pero que muy lista…

Antes de que esta descripción genere algún malentendido, diré que no me estoy refiriendo a ninguna mujer en concreto. Ni en concreto ni en general. No tengo por costumbre escribir sobre el género complementario -que no opuesto-, sino sobre la televisión, un medio al que le fascina ser el protagonista de sus propios programas.

La TV está presente en el debate social, en los programas de radio, en las páginas de los periódicos, en Internet, en el móvil, en los hogares y, por supuesto, en su propia pantalla. Y no hablo exclusivamente de las campañas de autopromoción -quién no ha visto a Matías Prats anunciando en las noticias que “esta noche se estrenan los nuevos capítulos de la exitosa serie Aquí no hay quien viva de Antena 3”-, sino también de las continuas referencias que las cadenas hacen unas de otras sin ningún tipo de complejo.

Hoy a nadie le sorprendería ver en un programa de Tele 5 a alguien imitando al Neng de Castefa popularizado por Buenafuente (A3). Hace tan solo unas semanas, en Made in China (TVE 1), Boris Izaguirre promocionaba Cuatro en la cadena pública y en vísperas de su estreno. O sin ir más lejos, el lunes pasado en 59 segundos (TVE 1), se debatía la situación actual del medio y de sus protagonistas.

Todo ello demuestra que la televisión está dotada de una virtuosa capacidad para retroalimentarse. Los programas de una cadena generan contenido susceptible de ser tratado por ella misma o por la competencia.

Si revisamos las parrillas de los canales españoles, encontramos espacios cuyo eje principal lo constituye la referencia a otros programas. Antena 3, todos los viernes, Homo zapping parodia programas y presentadores de todas las cadenas; en Cuatro, el concurso Soy el que más sabe de televisión del mundo -uno de los mejores formatos estrenados por la cadena de Sogecable- pone a prueba nuestros conocimientos televisivos con imágenes y sonidos de programas de todas las cadenas y de todos los tiempos; y, además, desde hace varios años, no hay canal que no tenga su propio programa de zapping al estilo de La batidora (A3), TV On (A3), Visto y no visto (T5) o Surferos (Oº).

Este fenómeno metatelevisivo -la televisión habla sobre sí misma- no es nuevo, a pesar de que es ahora cuando se está haciendo más evidente. Una de sus principales causas la encontramos en el bajo coste de los programas que emplean imágenes de otras cadenas y en las ventajas que proporciona desde el punto de vista de la economía productiva. Por ejemplo, la infraestructura técnica necesaria para grabar las imágenes con las que se elabora Visto y no visto es rentabilizada no sólo por este espacio de zapping, sino también por el uso que hacen de ese material otros programas de Tele 5.

Otra de las razones que explican este fenómeno es el desarrollo de la industria de la producción independiente en España. Las productoras realizan programas para las distintas cadenas, por lo que no desperdician la oportunidad de hacer referencias a sus espacios en todos los canales para los que trabajan —El Terrat, productora de Buenafuente, puede dar buena cuenta de ello.

El origen de las referencias metatelevisivas en la televisión española lo encontramos en programas como Malats de tele -emitido por TV3 y producido, precisamente, por El Terrat en 1997-, Crónicas Marcianas o Lo + Plus.

Antena 3 fue más allá con Mírame, un espacio presentado por la modelo Mar Saura en el que no sólo se hacía referencia a imágenes ya emitidas, sino que se mostraba al telespectador el movimiento oculto que permanece detrás de las cámaras. Reportaje a reportaje, fuimos testigos del making off de una buena parte de la parrilla de la cadena de San Sebastián de los Reyes.

Uno de los puntos álgidos de este fenómeno llegó con el terremoto televisivo provocado por el inicio de Gran Hermano en Tele 5 el 23 de abril de 2000. Su primera edición tuvo en las parrillas de la competencia el mismo efecto que un violento huracán, hoy convertido en una simple borrasca.

La llegada de este formato implicó un rediseño de la programación de la cadena de Fuencarral, que hizo girar toda su oferta en torno al docu-show. La parrilla de Tele 5 era una extensión de Gran Hermano: resúmenes, debates, galas y magacines por la mañana, por la tarde y en el late night. No había un solo programa que no comentase y emitiese el último chascarrillo de la casa de Soto del Real -luego trasladada a Guadalix de la Sierra. El impacto fue de tal magnitud que hasta su principal competidor,Antena 3, incorporó una tertulia sobre Gran Hermano en su magacín vespertino, Sabor a ti.

Todo parece indicar que, con el aumento del número de cadenas y la llegada de la TDT, las referencias de la televisión a sí misma van a ir in crescendo. La TV va a disponer de un mayor volumen de material televisivo del que retroalimentarse, satisfaciendo así su afán de protagonismo.

“Mírame bien” era el eslogan del pasado Día Mundial de la Televisión, y precisamente es eso lo que la pantalla nos grita cada vez que encendemos el televisor: “Mírame”. Lo de bien o mal, lo deja a nuestra elección.

ENRIQUE GUERRERO, es Doctorando en comunicacion audiovisual, productor del Documental de Doña Letizia para Telecinco y editor de Ilusiona Tv.


Publicado el miércoles 23 de noviembre de 2005 en El Confidencial Digital

16 noviembre 2005

Cutreº

ENRIQUE GUERRERO, es licenciado en comunicación Audiovisual, doctorando y productor.

Algo ha cambiado en nuestra vida. Desde hace algo más de una semana, al hacer zapping, en nuestro televisor ya no aparecen las famosas “rayas” en blanco y negro de Canal Plus. Las imágenes codificadas han pasado a la historia de nuestra televisión: nacieron en 1990 y desaparecieron el 7 de noviembre de 2005.

A las ocho horas y cuarenta y cuatro minutos de la tarde, la pantalla se inundaba de color rojo e Iñaki Gabilondo nos daba la bienvenida a la nueva cadena. Así nacía Cuatroº.

Tras varias semanas de intensa promoción, el lunes de la semana pasada concluía la cuenta atrás: 3,2,1, Cuatro… Después de un breve espacio de presentación con todos los rostros del canal y de un desastroso primer informativo —con Ministra como reportera incluida-, comenzaba la gala No estrenamos programa, estrenamos cadena.

Con este especial, presentado desde los platós de tres de los principales programas de Cuatro -Channnel Nº4, Maracaná 05 y Noche Hache-, se daba a conocer la programación a los telespectadores. Esta gala debía funcionar a modo de episodio piloto que mostrase la potencialidad de la nueva oferta y despertara el interés de la audiencia. Sin embargo, se caracterizó por una falta de atractivo similar a la demostrada, posteriormente, por su programación durante la primera semana en antena. Aquella gala sin interés era el fiel reflejo de una programación poco atractiva.

La excesiva presencia de ficción extranjera, la abundancia de docu-series, el recurso diario a la repetición de programas y un generalizado nivel bajo de producción caracterizan la primera parrilla de Cuatro. Este pobre perfil de producción queda patente en la pequeña pantalla y no pasa desapercibido: informativos con escasas imágenes, ausencia de ritmo, grafismo primitivo y continuos fallos; decorados simples repletos de colores estridentes; concursos con premios irrisorios; y un cutrelook sin ningún gancho.

El estreno de Cuatro ha sido decepcionante y su audiencia parece estabilizarse en torno al 5-6% de share. Si comparamos estos resultados con los que antes obtenía Canal Plus, alrededor de un 2% de cuota de pantalla, obtenemos un aumento de unos cuatro puntos de cuota de mercado. Aumentar el share de una cadena en cuatro puntos en una semana no está nada mal. Ahora bien, si analizamos las razones por las que se produce, llegamos a la conclusión de que se trata de una subida de audiencia muy escasa.

Por un lado, no se trata realmente de un aumento de cuota de pantalla de una cadena, sino de la aparición de una nueva que se emite en la misma frecuencia que el anterior canal de pago. Si Canal Plus obtenía un 2% de share con un máximo de seis horas sin codificar, qué menos que Cuatro alcance un 6% emitiendo 24 horas en abierto.

Por otro lado, el lanzamiento de la nueva cadena ha ido acompañado de una intensa campaña de marketing que ha generado curiosidad en determinados sectores de la audiencia. El “efecto novedad” fue evidente durante los dos primeros días, en los que Cuatro alcanzó cuotas de pantalla ligeramente más elevadas que las logradas durante el final de su primera semana en antena.

Además, el arranque de Cuatro no es comparable al de Antena 3 o Tele 5. En primer lugar, estos dos canales partían de cero y no estaban sintonizados en los televisores de los españoles. Y en segundo término, sus responsables y profesionales no contaban con la misma experiencia en el mercado televisivo que los de Sogecable.

Gran parte de esta decepción generalizada respecto de la nueva cadena proviene del planteamiento que se hizo a la hora de promover su nacimiento. Se vendió como una simple apertura de Canal Plus, como una mera modificación de su licencia, cuando en realidad consistía en una concesión arbitraria de un nuevo canal de televisión en abierto a un grupo de comunicación afín al Gobierno, que ya contaba con el monopolio de la televisión de pago por satélite.

Todavía recuerdo aquella pregunta retórica que formulaba la Vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, para crear una opinión pública favorable respecto de la “apertura” del canal de pago: “¿Quieres ustedes ver Canal Plus en abierto?”.
Evidentemente, era una pregunta “trampa”. Cuatro se encuentra muy por debajo de los niveles de calidad del canal premium de Digital Plus. Hoy todo el mundo sabe que Cuatro y Canal Plus no son lo mismo.

No obstante, no hay lugar a dudas del buen hacer empresarial de Sogecable. Estoy seguro de que alcanzarán la rentabilidad en un plazo de tiempo récord y de que terminarán conformando una oferta televisiva atractiva.

Hasta entonces, Cuatroº tiene mucho que mejorar si quiere dejar de ser una cadena Cutreº y construir una imagen de cadena interesante que atraiga al target más joven, su público objetivo.
Publicado también para el confidencial digital

08 noviembre 2005

La COPE y la libertad de expresión

Cuando a alguien no le gusta una determinada información, puede cambiar el dial, leer otro periódico (digital o impreso) o ver otra cadena de TV. Personalmente detesto los programas calificados de telebasura, donde se persigue con una alcachofa a famosos por aeropuertos, se meten 15 personas en una casa para ver si hay peleas o amancebamiento, o se confiesan ante una presentadora las miserias de su familia o pareja, con fines lúdicos o lacrimógenos. Pero aunque no me guste, tenemos esa libertad de elegir.

En cierta manera, es más importante el hecho de poder elegir que el contenido en sí mismo. Con la información política ocurre lo mismo. Puedo sentir que determinados opiniones de medios de comunicación, ejercen en mí un efecto similar a la telebasura y en un ejercicio de empatía, aceptar que otros tengan un sentimiento paralelo al mío. Lo que en ningún caso es aceptable, es que los reguladores recriminen a los medios de información, especialmente cuando no dicen lo que les gustaría escuchar.

Yo escucho la COPE, aunque hoy en día, corres el riesgo de que un sector – que últimamente incluye a la política - te estigmatice por ello como si cometieses actos de canibalismo. Lo considero de los pocos medios que hoy en día, se atreven a criticar rotundamente la inconstitucionalidad del Estatuto de Autonomía y analizar lo que se pretende con ello. También valoro su apoyo a las víctimas del terrorismo, tras el ninguneo al que se han visto sometidos por el gobierno. De igual manera, me identifico con su apoyo a la libertad religiosa y de elección de centro educacional, así como su defensa de la familia y el matrimonio, al menos, en la forma en que la hemos conocido en los últimos milenios en Occidente.

En una semana, hemos asistido a una crítica de manera orquestada, por políticos y medios informativos. Varios han sido los hechos:

De forma inédita en nuestra democracia, un ministro – el cordobés Montilla – ha criticado con nombre propio a un medio de comunicación. El consejo audiovisual catalán ha decido ver si se infringe la Constitución por parte de esta cadena. El Periódico de Cataluña, ha dedicado un libelo monográfico contra la COPE tachándola de “inquisición”. Bargalló, también ha acusado a la COPE de mentir. Incluso se ha detectado el envío de correos electrónicos desde la Generalidad, a patrocinadores de dicha cadena, pidiéndoles que dejen de anunciarse en dicha casa.

Cada uno elige un medio de comunicación, de acuerdo a sus gustos o ideas. Tan libre como elegir un coche o un color. Si se infringen determinados derechos constitucionales, como el derecho a una información veraz, existen los tribunales para dirimir los posibles conflictos. Pero en ningún caso, se puede permitir la cacicada del intervencionismo de los poderes públicos en los medios de comunicación, si sus contenidos no son plato de gusto del poder. De igual manera, también existe un derecho que sí se quiere vulnerar: el de la libertad de expresión que afecta a esta cadena y a todos los oyentes que eligen su frecuencia para estar informados.

Javier Martínez Soto

28 octubre 2005

Televisión móvil: Encuentros en la 3ª pantalla

Tarde o temprano iba a ocurrir. El móvil, además de servir para hablar, enviar mensajes, hacer fotografías, grabar vídeos, jugar o informarse, tenía que ofrecer televisión, convirtiéndose de este modo en la más perfecta máquina del entretenimiento. No obstante, la posibilidad de ver TV en cualquier lugar y a cualquier hora no es nueva. A pesar de que es viable técnicamente desde hace muchos años —en tecnología analógica-, la realidad ha demostrado que la televisión portátil no ha logrado extenderse entre la población. La principal causa la encontramos en la naturaleza del medio, ya que su visionado implica una dedicación casi exclusiva y no permite, por ejemplo, la flexibilidad de la radio.

Sin embargo, la televisión digital parece añadir incentivos a una eventual recepción portátil de la TV. Por un lado, la recepción de la señal se produce en un aparato que ya todos llevamos en el bolsillo, por lo que no supone tener que cargar con un gadget más. Por otro, permite la interactividad. La posibilidad de respuesta al alcance del dedo pulgar representa un importante atractivo para los usuarios. La televisión digital por móvil implica un modelo de TV a la carta interactiva en la que se paga por lo que se visiona, ya sea mediante una suscripción a un determinado servicio o por pago por visión de un contenido concreto -pay per view-. Ello conlleva que no podríamos hablar propiamente de un telespectador, sino de un usuario. De momento, la emisión de contenidos en abierto con el apoyo de una financiación publicitaria se muestra lejana. Una condición indispensable para su éxito será un precio asequible. Como ya se ha comentado en otras ocasiones desde esta Tribuna, el éxito de cualquier producto reside en su popularización. Sólo se podrá producir un contenido rentable si hay un público potencial dispuesto a pagar por ello y con capacidad para hacerlo.

Además, este nuevo modelo de TV no debería quedar reducido a una mera reposición o versión reducida de lo ya se ha emitido por la vía convencional, sino que requiere una producción específica de calidad. De la misma forma que la televisión —la pequeña pantalla- tiene un lenguaje distinto al cine —la gran pantalla-, la TV móvil cuenta con el suyo propio.No hay que olvidar que se trata de un aparato distinto cuyo contenido se recibe de otra forma y que se dirige a un público diferente. Implica un visionado individual y, en mayor medida, fuera del hogar. Por tanto, de facto, nos encontramos ante un nuevo medio.

Si bien es cierto que la televisión móvil es, a día de hoy, un proyecto más que una realidad. No lo es menos que en los último días se han publicado noticias que permiten predecir que no tardará mucho en extenderse. En primer lugar, Abertis Telecom, empresa que gestiona las infraestructuras de telecomunicaciones, realiza desde septiembre las primeras pruebas de emisiones de TV digital para móviles en España. En segundo término, observamos la relevancia de la producción de contenido televisivo para móvil, si revisamos la información originada por el Mipcom 2005 -el mercado de formatos televisivos que se ha celebrado recientemente en Cannes. En esta edición, se han entregado los primeros Mobile TV Awards, que reconocen los mejores contenidos para la tercera pantalla en categorías como “Mejor contenido o formato para móviles”, “Mejor adaptación de vídeo, película o animación” o “Mejor canal o servicio en móviles”.

En tercer lugar, una de las principales productoras de entretenimiento televisivo, Endemol, ha anunciado la creación de su división Endemol Mobile para el desarrollo de formatos y de canales específicos. Una de sus primeras producciones es Ten for ten, un concurso de preguntas distribuido en el Reino Unido. Y por último, en España, Globomedia ha producido para la operadora Amena la serie Supervillanos, de cuarenta capítulos de tres minutos de duración cada uno, que se enmarca dentro de un acuerdo global de producción entre ambas compañías para los próximos dos años. En torno a la serie, se ha diseñado toda una estrategia de “mobile-merchandising”, dirigida al público más joven, que incluye fondos de pantalla, melodías, juegos, etc.

Además, Vodafone ofrece a sus clientes de 3G la posibilidad de experimentar un primer acercamiento a la TV a la carta, a través de la plataforma Mobuzz TV, y de ver contenidos como 24 Conspiracy, la versión para móviles de la serie emitida por Antena 3, o parodias de Homozapping. La principal barrera para acceder a estos servicios no es otra que la del elevado precio. La televisión ha invadido el móvil y el modelo que debe seguir está en un proceso de definición, pero todo parece indicar que lo propio sería la emisión en directo de canales de noticias, con la posibilidad de descargar determinadas informaciones de pago, y la emisión a la carta del entretenimiento.

Poco a poco, el negocio de la “tercera pantalla” sale a nuestro encuentro dispuesto a seducirnos… En el caso de que recibas su llamada, ¿acudirás a la cita?
Enrique Guerrero es licenciado en comunicación audivisual y productor.
Publicado también para El Confidencial Digital-cedidos los derechos-

11 octubre 2005

Revuelta laboral en RTVE contra los planes de Caffarel

Los trabajadores del ente público, reunidos en asambleas, han decidido poner en marcha un plan de movilizaciones para frenar el plan de saneamiento y recorte de plantillas que se anuncia.

11 de octubre de 2005. La situación está tensa en el ente público Radio Televisión Española. Los planes de viabilidad y saneamiento que se vienen anunciando por parte de la directora general del ente, Carmen Caffarel, han dado la voz de alarma entre los trabajadores, que temen un drástico recorte de plantilla que deje a miles de empleados en la calle.

Ante esta situación, los trabajadores celebraron este lunes dos asambleas, en Torrespaña y Prado del Rey, en las que decidieron solicitar a sus representantes sindicales la puesta en marcha de un plan de movilizaciones con el fin de bloquear los planes gubernamentales.

Al parecer, esta misma semana se va a crear el grupo de trabajo que estudiará las medidas a llevar a cabo desde la dirección para aplicar el plan de saneamiento. Se teme, incluso, que puedan cerrarse algunos centros territoriales y desde los sindicatos se acusa al Gobierno de buscar el desmantelamiento del ente público para entregarlo al sector privado.

Los trabajadores piden una ley de RTVE que fije el modelo de televisión pública que se pretende conseguir, así como la asunción de la deuda actual del ente en los Presupuestos Generales del Estado del próximo año. A la espera de los acontecimientos, la revuelta está servida.

Otras fuentes.

09 septiembre 2005

Marketing televisivo: Los 4 de Cuatro

Crear expectativas, darse a conocer, parecer interesante, llamar la atención, seducir… No, no se equivoquen. No les voy a dar un listado de consejos para encontrar pareja. A esta magna empresa ya se dedican otros y tampoco soy yo la persona más apropiada para hacerlo. Les he enumerado una serie de tareas en las que los responsables del nuevo canal de Sogecable se encuentran inmiscuidos.
Cuatro comienza sus emisiones en noviembre y su campaña de lanzamiento hace ya unos días que está puesta en marcha. Marketing televisivo puro y duro para vender al público un nuevo canal. Y eso es lo que están haciendo, vender. Y medios para cumplir con éxito esta misión no les faltan: El País, la SER, Canal Plus, As, Localia…

El pasado 29 de julio, el Gobierno modificó la licencia de televisión de Sogecable permitiéndole iniciar sus emisiones en abierto. Este mismo día, la empresa controlada por Prisa y Telefónica emitía un comunicado en el que difundía esta noticia y presentaba la imagen de la nueva cadena. Gracias a las sinergias entre los diferentes medios de comunicación del grupo y a las referencias aparecidas en la competencia, la buena nueva corrió como la pólvora.
Desde ese mismo momento, se han sucedido las informaciones sobre los fichajes de directivos y de caras conocidas. Jon Sistiaga e Iñaki Gabilondo sobresalen entre los nombres anunciados. Hasta el pasado 6 de septiembre, la web oficial desde la que se informaba sobre Cuatro era la página de Sogecable. Sin embargo, el nuevo canal ya dispone de un lugar propio en el ciberespacio. Cuatro.com es la nueva plataforma que servirá de base a toda la campaña de lanzamiento.
Destaca un casting anunciado a bombo y platillo. En su sitio web, se pueden encontrar mensajes como “Cuatro busca cuatro caras nuevas para su cadena”, “Los 4 de Cuatro”, “¿Eres Cuatro?” o “Tú también puedes ser Cuatro”. Buscan a un actor, un presentador, un humorista y un periodista. Al parecer, definitivamente, se da por consumado que un presentador no tiene por qué ser periodista. Por lo demás, sólo exigen dos requisitos: no ser un profesional y poseer talento.
Zeppelin será la productora encargada de realizar las pruebas a los candidatos, y Canal Plus la cadena responsable de emitir el espacio hasta que Cuatro dé sus primeros pasos. La elección definitiva de los nuevos rostros tendrá lugar en una final con jurado y famosos incluidos.
Los cuatros de cuatro es el primer docu-show de la nueva televisión. La principal diferencia con otros realities reside en que sus ganadores no grabarán un disco o se llevarán a casa cientos de miles de euros, sino que se convertirán en caras del canal. No obstante, no sólo nos encontramos ante un programa que va a comenzar a emitirse antes incluso que la propia cadena, sino que constituye una atractiva herramienta de marketing.
Del mismo modo que Antena 3 o Tele 5 se autopromocionan con pequeños spots durante las pausas publicitarias, Cuatro está haciendo lo propio a través de los instrumentos de los que, de momento, dispone. Estas autopromociones dan pistas sobre el target al que se dirige el canal, ya que están enfocadas hacia ese mismo público objetivo. Si entran en la web, observarán que el perfil buscado coincide con el de un joven atrevido, extrovertido y descarado –en la foto, aparece un joven que salta de júbilo con la ropa interior asomando por encima del pantalón, ¿será esto último otro requisito?
Dos tácticas bien conocidas del marketing televisivo –también empleadas por el cinematográfico- componen su estrategia. En ambos casos, la finalidad no es informar, sino llamar la atención. Por un lado, crear expectativas y generar “ganas de ver” entre los telespectadores. Ésta es la razón por la que han convocado un casting en busca de rostros desconocidos. Pretenden obtener el favor del público movilizándolo e incorporándolo en el proyecto. Y, por otra parte, la emisión de un making off en el que se muestra el proceso de gestación de la cadena y toda la trastienda de su puesta en marcha –como dirían los freakes de la televisión, el backstage. De esta forma, antes de empezar sus emisiones, Cuatro abre sus puertas y nos cuenta su breve historia en un tono amable con la intención de ganarse nuestra confianza. Una vez más, será Canal Plus quien emita este making off en forma de serie de varios capítulos.
Poco a poco, Cuatro va construyendo su imagen corporativa, su look de cadena, y se dispone a cortejar a todo aquel que se siente delante de la pequeña pantalla. Entonces, será cuando tengas que decidir si quieres sucumbir a sus “encantos”. ¿También tú querrás ser Cuatro?
Publicado también en EL confidencial Digital
Enrique Guerrero

03 septiembre 2005

Televisión para listos

Hay manuales para todo. Aprender a ser un manitas no debería suponer un problema si tuviéramos en casa una estantería repleta de estos curiosos libros. Ni la cocina, ni el bricolaje ni la informática nos plantearían grandes retos. Despertaríamos así al chef, al carpintero y al informático que todos llevamos dentro. Del mismo modo que existen manuales como Windows paras tontos, sería muy útil publicar uno dedicado a la televisión, en el que se contara los pasos a seguir para lograr que el Gobierno te conceda una licencia de cobertura nacional. Puestos a imaginar, la editorial de semejante obra podría ser Santillana, que forma parte del Grupo Prisa, y que seguro cuenta con bastante información al respecto. Propongo como primer capítulo Las cosas de palacio no siempre van despacio. La razón hay que buscarla en los pasillos de otro palacio -el de la Moncloa-, donde más de uno tenía prisa por que Sogecable pudiera iniciar las emisiones de su canal en abierto en el más breve plazo de tiempo.

En febrero, esta compañía solicitó al Ejecutivo un cambio de licencia para poder emitir sin codificar. En junio, el Gobierno admitió esta solicitud a trámite. Y finalmente, en julio, autorizó la modificación de la licencia, permitiendo el nacimiento de una nueva cadena: Cuatro.
Sin embargo, no se trata de una mera modificación, sino de una concesión de un nuevo canal sin concurso público previo. Como resultado de estas operaciones, el mapa televisivo de Sogecable presenta la siguiente estructura: Canal + se ofertará como un canal más en Digital +, Cuatro será la nueva cadena nacional en abierto del grupo y Localia permanecerá como una red de televisiones locales. Además, la SER, EL PAÍS y AS completan el abanico mediático de Prisa, uno de los principales accionistas de Sogecable.
No obstante, no será ésta la última vez que el Ejecutivo se reserve el derecho a conceder canales sin una auténtica convocatoria de concurso público. El pasado 29 de julio, el Consejo de Ministros dio luz verde al Real Decreto que aprueba el Plan Técnico Nacional de la Televisión Digital Terrestre. En la disposición adicional segunda, punto tercero, se establece que “el Consejo de Ministros convocará concurso para la adjudicación de, al menos, dos canales digitales…”. ¿Al menos? ¿Y qué ocurre con el resto de canales por adjudicar? ¿Se entregarán a dedo?
En resumen, un mismo grupo de comunicación tiene el monopolio de la televisión de pago por satélite, la red más importante de televisiones locales, una cadena de televisión nacional, la radio con más oyentes y el periódico de información más leído, además de infinidad de derechos deportivos y cinematográficos -algunas lenguas viperinas añaden a esta lista algún que otro instrumento de poder: el Gobierno. Es justo reconocer que, aparte de la ayuda recibida –casi divina-, algún mérito habrán logrado para contar con semejante imperio.
A partir de ahora, ¿seguirá colaborando ZP en esta monumental empresa? No debemos olvidar que, gracias a la “Ley de medidas urgentes para el impulso de la televisión digital terrestre, de liberalización de la televisión por cable y de fomento del pluralismo” aprobada el 14 de junio de 2005, la cadena SER no tendrá que interrumpir sus emisiones a través de la antigua Antena 3 Radio. Con esta ley, que amplía hasta el 50% el número de licencias que un mismo operador puede acumular en cada ámbito de cobertura, el Ejecutivo dejaba sin validez una sentencia del Tribunal Supremo que obligaba a Prisa a deshacerse de estas emisoras. ¡Arriba el pluralismo!
Cuatro es ya una realidad y, salvo imprevistos, comenzará sus emisiones en noviembre. A mayor número de cadenas, más opciones para el telespectador, pero no necesariamente más pluralismo, al menos mientras los medios permanezcan en manos de los mismos operadores. Y está por comprobar que esta nueva situación vaya a implicar una mayor diversidad programática, porque, hasta la fecha, el aumento de la oferta televisiva, paradójicamente, ha provocado una guerra de audiencias y un proceso de mímesis de los programas de éxito. Si no, comparen las parrillas.
La programación de Cuatro será más parecida a la de cualquier canal generalista que a la de Canal +. Si usted conserva la esperanza de ver una televisión con otro estilo, aspire a crear su propio canal y pida a la editorial de Prisa que publique, cuanto antes, el manual Televisión para tontos, o más bien para listos.
Enrique Guerrero, crítico televisivo


 
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